Por unos momentos maldije You Tube por mostrarme algo con lo que seguramente no quería encontrarme pero ahí voy, a buscarle, a rascarle y, ¡verga, que sale ese cabrón!
Después de pinche-encuentro-jodido-inesperado, me reconcilié con You Tube y repetí enemil veces esta versión de Humming de Portishead. Antes me parecía como mística (¿quihubo con mi interpretación? ¡Jajaja!) pero hoy me provocó nostalgía y unas enormes ganas de tenerle cerca (a ÉL no a Portishead, aunque también no estaría mal) .
Pero pues no, ni modo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario