No tengo muchas ganas de dormir, estoy cansada sì, pero muy inquieta… y con un poco de miedo tal vez, siempre me pasa eso, siempre que la situación de salud de mis padres se altera por mínimo que sea me asusto y mi cabeza, mis pensamientos vuelan constantes.
...
Y pienso “¡Pero no te va a gustar mi rey!” y asentirlo me da dolorcito también, es como adicionar una gota más a ese vaso desparramado. Y quiero mostrarme para, a lo mejor con eso, quitarte de mi cabeza. Que me des de putazos en el alma, que me hieras para quedarme vacía y con un poco de esperanza, despertar de mi sueño y seguir transitando por la vida.
...
Y quiero llorar de miedo a perderlo, de impotencia por no saber que hacer, como actuar. Porque sé que este sentir se irá, tan rápido como llegó a mi vida.
...
Pero puedo mostrarte muchas más cosas que hay en mi. Mi sensibilidad, mis miedos para que te los lleves, mi talento, mi locura y mis deseos.
....
Y en la calle de atrás, el velador que no hace bien su trabajo porque si así fuera; ¡estaría durmiendo tranquila y no está pasando!
Y me destrozo y después intento repararme, consolar al de al lado. ¿Porque no tengo una persona como yo a mi lado para que en este momento pudiera consolarme?
Y mientras lo leo me desplomo, me desilusiono y me preparo, porque sé que será así, que nunca pasará.
...
Y ahora ya no se si podré dormir, si tengo cabeza para pensar en ti o en algo más importante. Es tan tarde para tantas cosas.
...
Se a lo que se refería con el “¡Qué fuerte!”, creo que quería decir “¡Qué valor!” para joderte de esta forma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario